Volver al Blog

Síndrome de la impostora: cuando el éxito no se siente propio | Elia Lastra - Psicólogo Santander

Publicado el 17 de febrero de 2026 Actualizado el 20 de febrero de 2026
Síndrome de la impostora: cuando el éxito no se siente propio | Elia Lastra - Psicólogo Santander

Hay personas que alcanzan metas importantes, cumplen objetivos, reciben reconocimiento profesional… y aun así viven con la sensación persistente de que en cualquier momento alguien descubrirá que “no son tan válidas como parecen”.

No importa cuántas veces lo hayan demostrado. La duda siempre vuelve.

A esto lo conocemos como síndrome de la impostora, un patrón psicológico ampliamente estudiado. Aunque no es un diagnóstico clínico recogido en los manuales diagnósticos, sí es una experiencia psicológica real que genera ansiedad, autoexigencia crónica y desgaste emocional.

Y lo más relevante: suele afectar a personas competentes.

¿Qué ocurre internamente cuando sientes que no eres suficiente?

Desde fuera puede parecer inseguridad. Pero por dentro el mecanismo es más complejo.

La persona con síndrome de la impostora suele:

  • Atribuir sus logros a la suerte, al esfuerzo excesivo o a factores externos

  • Minimizar sus capacidades reales

  • Vivir los errores como confirmación de que “no vale lo suficiente”

  • Sentir miedo constante a no estar a la altura

La mente funciona con un esquema interno muy rígido: “Si fallo, se confirma que soy un fraude.”

Este esquema no aparece de forma consciente. Se va construyendo a lo largo del tiempo.

¿De dónde nace este patrón?

En consulta, muchas veces encontramos historias donde el valor personal estuvo muy ligado al rendimiento.

  • Infancias donde el reconocimiento venía condicionado por los resultados.
  • Entornos donde el error se penalizaba más de lo que se acompañaba.
  • Experiencias tempranas de comparación constante.

Desde la psicología cognitiva sabemos que las creencias nucleares como “no soy suficiente”, tienden a consolidarse cuando se repiten determinadas experiencias emocionales en etapas tempranas.

El problema no es tener expectativas altas. El problema es que la identidad quede atrapada en ellas.

La paradoja del alto rendimiento

Muchas personas con síndrome de la impostora funcionan muy bien a nivel externo. Son responsables, detallistas, perfeccionistas. Cumplen. Rinden. Responden.

Pero el coste interno es alto:

  • Ansiedad anticipatoria antes de cada reto

  • Dificultad para disfrutar de los logros

  • Sensación constante de evaluación

  • Miedo a delegar por temor a que se note “la incompetencia”

El sistema nervioso se mantiene en un estado de activación sostenida. Y cuando esa activación se prolonga en el tiempo, aparece el agotamiento emocional.

No porque no seas capaz, sino porque estás sosteniendo demasiado desde la exigencia.

No es falta de autoestima, es una relación exigente contigo misma

A menudo se simplifica el síndrome de la impostora como “baja autoestima”, pero no siempre es así.

Muchas personas reconocen racionalmente sus capacidades. El conflicto está en el plano emocional. Hay una desconexión entre lo que saben y lo que sienten.

  • Aceptar un elogio puede generar incomodidad.
  • Descansar puede despertar culpa.
  • Cometer un error puede activar vergüenza intensa.

Es un patrón aprendido, no una verdad sobre ti.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si sientes que: 

  • Nunca es suficiente lo que haces
  • Vives con miedo constante a no estar a la altura
  • El reconocimiento externo no calma tu inseguridad
  • El esfuerzo te está pasando factura emocional

Puede ser el momento de trabajarlo.

Vivir desde la sensación de fraude constante genera ansiedad y desgaste sostenido. Y no necesitas esperar a estar completamente desbordada para empezar a cuidarte.


Si te identificas con este patrón y estás buscando un psicólogo en Santander o terapia psicológica online, puedo acompañarte en este proceso. Soy Elia Lastra, psicóloga en Santander, y trabajo desde un enfoque integrador, adaptado a la historia y necesidades de cada persona.

Puedes reservar tu primera sesión y empezar a construir una relación más equilibrada contigo misma.

Otros artículos que te pueden interesar

Bloqueo emocional: cuando sabes que algo no va bien pero no consigues cambiarlo | Elia Lastra - Psicólogo Santander
Bloqueo emocional: cuando sabes que algo no va bie...

Hay momentos en los que no estás “mal” del todo… pero tampoco estás bien.Sabes que algo te pasa. Notas que no disfrutas igual, que reaccionas de forma...

17/02/2026
¿Cómo saber si necesito ir al psicólogo? Señales que no deberías ignorar | Elia Lastra - Psicólogo Santander
¿Cómo saber si necesito ir al psicólogo? Señales q...

Hay una pregunta que muchas personas se hacen durante meses, o a veces años, antes de pedir ayuda: “¿De verdad necesito ir al psicólogo o estoy e...

17/02/2026
Soledad emocional: estar acompañado sin sentirse comprendido | Elia Lastra - Psicólogo Santander
Soledad emocional: estar acompañado sin sentirse c...

No todas las formas de soledad se reflejan en la ausencia física de otras personas. Muchas personas experimentan lo que se conoce como soledad emocion...

24/01/2026